Parte 2

| October 31st, 2006

y vamos: PARTE 2

Pues como es obvio, al caminar, tarde o temprano llega uno a su destino. Llegué al sitio de las dunas… nada, nadie. Bueno, estaba yo, pero eso se explica por sí mismo (quiero creer…) y la silenciosa soledad que sólo puede existir cuando un niño de 12 ó 13 queda olvidado en las faldas de un cerro de arena. Ahora sí, les pido que depositen su fe en mí y crean en la veracidad de la siguiente oración: aún no me caía el veinte de que en realidad mi maestro titular, los tres instructores y mis veintitantos compañeros se habían olvidado de mi existencia en una playa desolada. Lo juro por el osito Bimbo. En fin, era optimista e ingenuo, cuestión que para el día siguiente estaría resuelta.

Pero debo dejar de divagar revolcándome en el profundo odio a mis días mozos y las infortunadas circunstancias que los rodearon. De vuelta en la playa el joven Loko había ideado un gran plan. Llamémosle “Plan: AMAZING” porque ciertamente mi mente es capaz de generar planes asombrosos y sorprendentes a la velocidad de la Luz. (Luz, por cierto, es una enfermera artrítica y con un evidente sobrepeso de avanzada edad que solía trabajar en el Hospital General en Mexicali, Baja California. Para futuras referencias, si me encuentran comparando algo con la “velocidad de la Luz” así con mayúsculas – sépase que hablo de una velocidad que rivaliza con la de un caracol bajo efectos de mezcalina)… ¿en que iba?

Ah, cierto, el Plan.

El Plan: AMAZING consistía en devolverme caminando de nuevo hasta el campamento, mirar desconsolado el panorama y volver una vez más (de nuevo, a patín) hasta la playa olvidada por los dioses, de cuyo nombre no deseo acordarme y que sin embargo me acosa con sueños macabros propios de la ribera de la noche plutónica. So pena de sufrir una abrasión masiva en la cara interna de mis muslos, cortesía de la sal, el calor, el sudor, la falta de acceso a agua potable y sobre todo los granos de arena que como parásitos en la panza de un niño somalí se habían depositado sobre mi suave y tersa piel de chamaco cremita. En fin, el plan según mi óptica torcidamente teletubbiesca (excelente neologismo, si me permiten) ruled in hell y nada ni nadie en ese infierno dorado me iba a impedir seguir adelante con él.


to be continued

One Response to “Parte 2”

  1. Dreams Says:

    La segunda parte ha estado genial, tantisimo como la primera, no hay duda!

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